El gigante cohete Starship de SpaceX ha completado con éxito su undécimo vuelo de prueba en el puerto espacial Starbase, en el sur de Texas, durante la mañana más reciente en horario de Hong Kong. Esta prueba marca el final del prototipo de la versión 2 y anuncia el inicio del primer lanzamiento de la nueva versión 3 del Starship.
Aproximadamente 10 minutos después del lanzamiento del cohete, el propulsor Super Heavy se separó con éxito de Starship, y el propulsor cayó en el área del Golfo de México como estaba previsto. En esta misión se utilizó el propulsor Super Heavy número B15, que llevaba 24 motores Raptor 2 que habían sido usados en otras misiones. Una vez que la nave espacial logró entrar en el espacio, se llevaron a cabo una serie de pruebas, cuya trayectoria de vuelo fue similar a la de las pruebas anteriores, y aproximadamente una hora después, aterrizó en el océano Índico.
Durante esta prueba de vuelo, Starship también liberó con éxito un segundo lote de 8 satélites simulados de Starlink para poner a prueba su capacidad de despliegue de satélites en el futuro. Gwynne Shotwell, presidenta de SpaceX, mencionó en una conferencia en París que el equipo ha puesto mucho esfuerzo para garantizar el éxito del Vuelo 11, pero al mismo tiempo reconoce que en el futuro se podrían enfrentar a muchos desafíos imprevisibles.
El objetivo del programa de aterrizaje lunar Artemis de la NASA es lograr que la humanidad regrese a la Luna, y planea utilizar Starship para ayudar a llevar a los astronautas desde la órbita lunar hasta la superficie lunar. Sin embargo, el consejo asesor de seguridad de la NASA ha señalado que el progreso en el diseño de Starship, como módulo lunar, está siendo lento, lo que podría afectar el plan de alunizaje tripulado Artemis III programado para 2027.
Al mismo tiempo, con respecto a los planes futuros, NASA ha confirmado que la misión Artemis II de órbita lunar, programada para 2024, se ha pospuesto hasta 2026. El administrador de NASA, Bill Nelson, ha enfatizado que la seguridad de los astronautas es la máxima prioridad, y los ingenieros necesitan más tiempo para evaluar y solucionar a fondo los problemas relacionados.
Al mismo tiempo, China está avanzando activamente en su plan de alunizaje, con la expectativa de realizar su primer aterrizaje lunar tripulado antes de 2030. Nelson ha expresado su confianza en que el programa Artemis será el primero en llegar a la Luna, pero también ha instado a los socios comerciales e internacionales de la NASA a acelerar el progreso.
Elon Musk señala que el mayor desafío actual es construir un escudo térmico orbital que sea completamente reutilizable, ya que cada vez que se vuela, la reparación de este escudo tarda alrededor de 9 meses. Esta prueba de vuelo tiene como principal objetivo demostrar que el diseño central de Starship se basa en la total reutilización, y que en el futuro podrá utilizarse para lanzar satélites e incluso para transportar seres humanos a la Luna y Marte.
A pesar de que la décima prueba de vuelo de SpaceX en agosto fue considerada un éxito, las múltiples fallas y explosiones anteriores habían generado preocupaciones sobre el futuro de Starship. Musk, durante este lanzamiento, se acercó personalmente al centro de control para observar el despegue, describiendo esta experiencia más impactante.



