La nueva álbum de Wang Kar, MAGICMAN 2, ha sido lanzado recientemente, acompañado de un fragmento de documental titulado Track Spoiler, donde comparte en profundidad su proceso creativo, incluyendo el trabajo en el estudio de grabación y muchas de las interioridades de las reuniones de discusión. Los sencillos lanzados anteriormente, como Alto Solo, GBAD, BUCK y Odiar para amar, muestran a Jackson exhibiendo su diario manuscrito, con la esperanza de que el documental presente su historia más auténtica.
En su trayectoria como solista, Wang Jiaer confiesa que ha crecido junto a 88rising, una compañía que ha inspirado su creación. Sin embargo, como artista independiente, también asume el papel de director de contenido, enfrentándose a una gran carga de trabajo. Desde la edición de contenido hasta la publicación de material detrás de escena, debe hacerse cargo de todo por sí mismo. Esta forma de operar como un equipo unipersonal tiene sus pros y sus contras en comparación con el modelo de colaboración dentro de una estructura. Aunque puede aprovechar recursos en un sistema, los desafíos de la creación independiente le han permitido comprender realmente el esfuerzo y la dedicación que se requieren para la planificación y ejecución.
En una entrevista con Zane Lowe, Wang Jiaer recordó que el único resplandor en una década ha sido el momento de estar en el escenario, frente al público. Sin embargo, lo que realmente lo ha aplastado son los desafíos detrás de escena, que lo obligan a enfrentar la dura realidad y la complejidad de toda la industria. Esta es también la razón por la que creó MAGICMAN 2, un álbum que tiene para él un significado de auto-sanación.
Él mencionó que una de las canciones del álbum, Sophie Ricky, está dedicada a sus padres, lo que le hizo replantearse su pasado durante el proceso creativo y reflexionar sobre la mentalidad de dar por sentado que sus padres se encargarían de todo mientras crecía. A través de esta canción, mostró sus pensamientos y sentimientos sobre la familia.
Todo el álbum pinta diferentes emociones de la vida, y Wang Jiaer lo compara con distintos capítulos, desde la pasión desbordante hasta la pérdida de control, culminando en la aceptación. Él subraya que cada canción transmite un mensaje único, el cual refleja su comprensión sobre el amor y las experiencias. Al final, todas sus historias convergen en el último capítulo: la aceptación, donde todo debe ser aceptado, ya sea bueno o malo.
Al hablar sobre la canción Me Hizo Un Hombre del álbum, Wang Jiaer comenta que esta canción es extremadamente poderosa, como si se tratara de una reconciliación con su yo del pasado, enfrentándose a esos temores y ansiedades pasados. Este también es el tema del cuarto capítulo del álbum: aceptación, lo que permite aprender y avanzar continuamente. Esto refleja una idea importante en la vida: sin importar las circunstancias que se presenten, al final, hay que aceptar y crecer a partir de ellas. Tanto las experiencias buenas como las malas han moldeado al hoy.



