El rendimiento de los San Francisco Giants en la temporada 2025 ha sido una montaña rusa, dejando un sabor a decepción. A pesar de contar con un sólido elenco, el equipo no ha podido asumir la responsabilidad en los momentos clave, y la salida del manager Bob Melvin se convirtió en una de las noticias más importantes al final de la temporada. Esta es la tercera vez consecutiva que el equipo enfrenta la salida de figuras clave; los dos años anteriores vieron las renuncias de Gabe Kapler y Farhan Zaidi. Esta temporada también marca el primer año de Buster Posey como presidente de operaciones de béisbol, quien ha comenzado a dejar su huella en el cargo, con la esperanza de guiar a los Giants hacia un futuro más prometedor.
En la temporada 2025, tanto los aficionados como Posey esperan poder aprender de varias áreas.
Vale la pena mencionar que la capacidad de bateo de Willy Adames y Rafael Devers ya no es una preocupación para los aficionados. Estos dos nuevos estrellas se han adaptado rápidamente a su nuevo entorno. Adames tuvo un inicio de temporada algo discreto, pero a medida que avanzó el tiempo, mostró un potente rendimiento en los partidos finales, logrando igualar el récord de 30 jonrones de Barry Bonds de 2004, convirtiéndose en el segundo jugador en la historia del equipo en alcanzar esta hazaña. Por su parte, Devers, aunque ha tenido altibajos, logró conectar 20 extrabases en 90 partidos, aportando un considerable poder ofensivo al equipo, lo que genera confianza en que su capacidad de bateo no encontrará limitaciones en el nuevo estadio.
Además, pitchers titulares como Landen Roupp están demostrando su valía en las Grandes Ligas. Tras el entrenamiento de primavera de este año, logró hacerse con el quinto puesto en la rotación de abridores, lanzando un total de 106.2 innings durante la temporada, con un ERA de 3.80. A pesar de que su rendimiento al final de la temporada se vio afectado por lesiones, su impresionante desempeño en las primeras etapas lo ha convertido en un lanzador prometedor para el equipo.
Sin embargo, los problemas defensivos en el jardín exterior aún necesitan mejoras. El traspaso de Mike Yastrzemski ha revelado las vulnerabilidades en la defensa del jardín, y tanto Heliot Ramos como Lee Jung-hoo han mostrado un rendimiento defensivo pobre, especialmente en contraste con la actuación de Lee en la KBO, donde ganó el guante de oro. Se espera que en las próximas temporadas se logren mejorar eficazmente los problemas defensivos del jardín, aportando más estabilidad al equipo.



